Insidia

peakpx

¿A dónde van los malos momentos?
Dijo alguien que conozco…
Despertó mis neuronas
en aquel inusitado
momento casual,
acercándome al falso papel
de la pantalla.

¿A dónde ha ido mi memoria,
mis pasos incansables?
Me quedé pensando
en la oscuridad
de la bombilla
que alumbraba mi cabeza.

Al fondo del alma, sin duda…
granos y granos,
uno a la vez…

A veces
no te has dado cuenta,
pero están ahí,
llenando vasijas y pisos roídos.
Pudriendo carne,
secando sangre
vieja y olorosa,
petrificando músculos
cansados
de tanto llorar andando.

Y luego llega el dolor,
como impávida gravedad,
que compacta y moldea
una y otra vez,
sin dejar siquiera
parpadear
tu propio nombre…

Hasta que los granos son rocas,
Hasta que las piedras se hacen monte…
Es ahí cuando aparece…
el monstruo…
la bestia…

El inesperado matiz
de tu propia desesperación.

Escapa, grita,
deja sangre a su paso…
deja más dolor.

Deja preguntas,
deja horrores y sombras,
deja heridas que no cierran,
cicatrices que no suavizan.
Daño…

Y se hace tarde.
Demasiado tarde.

Las cadenas se han cerrado,
la mordaza
se pone en tu boca.
El látigo
te quema la espalda.
Y el dolor no place.
No gusta…

Sólo duele más…

CONTINÚA LEYENDO

Comenta algo...

No hay Comentarios

Sé el primero en comentar...