Volver a ver,
a ser visto,
a caminar hacia,
a sonreírle a,
a amar…
Es tan alta esa loma,
tan empedrado
el camino,
tan curvo,
tan vacío,
tan lleno de sangre
y espinas
encarnadas,
tan fuerte el dolor,
tan flojos ya los pies,
tan rojos los ojos,
tan frío el aire…
Tan encallado
mi corazón…
La mano
que me tocaba,
el abrazo cálido,
el beso tierno…
Sólo fueron un sueño,
‘Y los sueños, sueños son’.
Simplemente,
no había
ni habrá
plata suficiente.
Y eso,
duele más
que cualquier bala…
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