Calisto

Te he visto clavada entre mis recuerdos
y entre mis mundos de fantasía, como una espina,
como la más deliciosa cicuta que alguna vez probaría
para luego morir en paz…

Aún te busco,
eres mi consorte, mi propio pandemónium,
por ti he aprendido a amar y también a idolatrar,
he aprendido a llorar y también a caminar.

He aprendido a vivir…

Porque me inspiras, musa de antaño,
Heroína de Héroes, hija de fantasías,
dueña del Pegaso y guía al vellocino de oro,
Estandarte de conquistas del día a día…

Ahí te tengo, mujer lejana,
justo en el centro del trono de mi cielo,
Como una musa renacida en este mundo…

Ahora puedo darle forma a tus ojos
y voz a tus palabras…
Porque ahora mis fantasías se han hecho ciertas
y mi nueva realidad me abrió los ojos a ti…

Porque cada noche me colmas con una caricia,
y cada instante te siento en toda mi espina,
porque simplemente eres tu,
Mi eterna hada perdida en mi propio bosque de fantasía…

Regálame un eterno momento de tu mirada
y un beso, inmortal cual ninguno,
dámelo en mi alma, búscame en mis sueños,
alimenta mi locura, mi nueva realidad…

Quédate, quédate hasta que me duerma…

 

 

 

 

 

(Publicado el 20 de septiembre de 2010)

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