Maravillosa

beautiful-blue-eyes-hd-dark-wallpaper_5120x3200[1]

Aviso: Esta entrada corresponde a un triste periodo de mi vida que no quisiera revisitar. Sin embargo, hace parte de mi historia y, por eso, es conservado aquí.

Dicen que tu camino por la vida deja huellas más profundas de lo que cualquiera podría imaginar.

Desperté en mi cama hoy, aún algo atontado por el sueño de la mañana y adolorido por la fiebre de la noche anterior. Mis ojos, tratando todavía de acostumbrarse a la luz, dolían un poco mientras trataba de abrirlos.

Rasqué la comezón en mi brazo izquierdo, me pasé la mano por el cabello, algo sudado por la alta temperatura, y estiré un poco mis piernas tratando de ‘activar’ a mi cuerpo.

Entonces, con una sonrisa en mis labios, busqué con mis brazos tu espalda.

Nada.

 

Recordé abruptamente la triste realidad de mis actuales circunstancias. Luego, recordé la fecha de hoy, tan importante para tu vida y, por tanto, para la mía… Y decidí pensar en las cosas hermosas que te componen y te definen, en vez de las tonterías que han sucedido en nuestro paso, el uno por el otro.

Sonreí entonces. Sigo sonriendo, mientras escribo éste remedo de carta.

No es sencillo hablar de una persona con tantas beldades, cuando es probable que muchas personas ya te hayan dicho lo que yo pienso o siento. Además, tan bella amalgama eres que describirte en pocas palabras sería, de alguna manera, menospreciar a la fantástica mujer con quien compartí un pequeño instante. Especialmente, bajo nuestras actuales circunstancias…

Sin embargo, hace un tiempo te di mi palabra de que sería honesto y sincero contigo. Y es mi intención.

Porque, además de que es lo correcto, lo mereces. Tú lo vales.

Nuestra historia, con sus altos y sus bajos, resulta ser para mí nada menos una epifanía. Todo en la vida me esperé menos encontrar en mi camino a una persona inteligente, fuerte, cariñosa, amable, emprendedora, emotiva, tierna, cuidadosa, amorosa, detallista, niña, joven, sabia, poderosa, impetuosa, y además, hermosa.

Pocas veces en la vida puedo decir que tengo tal honor.

 

Si de algo puede servir, para ti y para todo aquel que vea ésto, no espero que haya alguna persona, en alguna parte del mundo, en alguna parte del tiempo, que pueda hacerme llorar de alegría como sólo tú pudiste. Puede que éso no importe, y menos ahora, para ti. Pero a mí me importa. Siempre me importará.

He mentido muchas veces en mi vida, y por muchas razones. Lo sé. Pero, el tiempo que hemos compartido, aunque breve, ha sido sencillamente fantástico. Y eso es la verdad.

Contigo aprendí a entender un poco el mundo, y a encontrar la forma en que el mundo pueda entenderme. Encontré respuestas a preguntas tan antiguas como mi vida, y nuevas preguntas que estoy ansioso y encantado de vivir para encontrarles respuesta. Reescribí mi vida con base en eso, porque me enseñaste lo que es y no es el amor, y me di la oportunidad de buscar que fueses completamente feliz, sin importar lo que me pasara en el proceso. Encontré un propósito en mi vida y, al final, pude caminar hacia la oscuridad sin arrepentimientos. Con una sonrisa.

Desde las sombras te escribo ahora, amada mía, como sólo un loco y un idiota podría escribirte. Porque eres bella. Todo en ti lo es, y cualquier persona que haya estado a tu lado estará de acuerdo conmigo. Eres demasiado valiosa para éste mundo y, por lo que pudiere importar, te llevo en mi corazón siempre… Y siempre estarás ahí.

Sé, Bibi, que todo lo que te estoy diciendo, a lo mejor, no te importa. Es probable que no termines nunca de leer éstas letras. No me importa. Sólo quiero que lo sepas. Sólo quiero decirte la verdad, sin vergüenzas ni tapujos. Al fin y al cabo, eres la mujer que más amo en mi vida.

Y así es mi alma en éste momento. En los albores tardíos del momento en que el sol ha dado una vuelta a tu alrededor. Con toda esta parafernalia digital, tratando de ordenar mis estúpidos pensamientos para que puedas ver lo mucho que deseo tu felicidad, y lo mucho que deseo que la luz inunde cada paso de tu vida, en el nombre de todo aquello tan hermoso que has puesto en mí, y que en mí quedará por el resto de mi vida.

Te amo, demasiado, y no me importa que no te importe o que no sientas lo mismo por mí. No me interesa. 

Y siempre he de amarte.

Feliz cumpleaños, amada mía. Ten una semana y una vida llena de bendiciones…

CONTINÚA LEYENDO

Comenta algo...

No hay Comentarios

Sé el primero en comentar...