Una sombra del amor que he perdido,
un vestigio de tu falso recuerdo,
un engendro de una mente retorcida,
sin saber si mía
o de alguno de mis demonios
susurrándome al oído…
…Una lágrima de sangre perdida entre tu mito…
Mi pasado me atormenta,
cada vez con una tortura distinta,
cada segundo pasa
y cada vez
desvarío más en tu esencia,
perdida entre niebla
y espíritus paganos,
bromistas del inframundo,
destrozando mi alma con una sonrisa.
Tu historia se desvanece y deshilacha
entre mis siete yo, mis fantasías supurantes
y mi terrible memoria vaporosa,
vislumbrando al final de mi tonta vida
que todo lo que soy te lo debo también,
sombrío súcubo de niebla y sombra,
dueña de mis más mórbidos pensamientos…
Atraviesas mi alma, corroes mi sangre,
me destruyes simplemente estando ahí,
y aún así creo que soy suicida,
o simplemente un masoquista de quinta.
¿Qué siento? ¿Acaso siento?
¿Acaso estoy condenado a extinguirme?
No entiendo por qué solo puedo tenerte
en el límite entre la materia y la epifanía
y aún así sentirte tan vívida, tan…
Tan…
(Publicado el 23 de Junio de 2010)
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